martes, 7 de agosto de 2018

Procrastinar mejora la creatividad


García debe entregar un artículo en un par de horas. El encargo no es nuevo, se lo hicieron unos días antes con la suficiente antelación. Pero García no encuentra el momento adecuado para empezar a escribirlo. Ni siquiera para buscar la documentación que le sirva de base. El tiempo avanza, pero no el trabajo. Y es consciente de lo que ocurre: está procrastinando.
Según la RAE, procrastinar significa «diferir, aplazar». Y para el psicólogo Tim Pychlyl, de la Universidad de Carleton en Canadá, estamos ante un problema muy serio. Porque no se trata solo de retrasar algo para abordarlo mejor un poco más tarde (o sea, una cuestión de manejo de tiempo), sino de la incapacidad de controlar nuestras emociones e impulsos.
«Cuando procrastinamos, estamos tratando de mejorar nuestro estado de ánimo evitando hacer algo que nos parece desagradable», señala en un artículo de BBC News. «Es parecido a emborracharse o comer para consolarse: es una estrategia que nos hace sentir mejor al distraernos con un placer de corto plazo y olvidándonos del problema».
En su opinión, lo malo es que se confunde procrastinar con postergar. «Toda procrastinación implica una demora, pero no todas las demoras son procastinación», afirma. Porque procrastinar, entendido como no actuar a pesar de conocer las consecuencias negativas de ello, es algo negativo. En su opinión, esto de dejar para mañana lo que debes hacer hoy puede generar incluso problemas físicos y mentales como ansiedad, depresión y culpa.
Un estudio de febrero de este año indicaba que, en general, las personas tienden a realizar antes las tareas urgentes más pequeñas, que tienen una fecha límite de ejecución, que las tareas más importantes sin un plazo inmediato, a pesar de saber que son eso, mucho más importantes y trascendentales.
Artículos sobre cómo evitar la procastinacón, o al menos la procrastinación nociva, hay por todos lados. En un artículo de Tim Herrera para The New York Times, el autor propone dibujar o imaginar un cuadrado dividido a su vez en cuatro partes. Los dos apartados de arriba tienen dos etiquetas: Urgente y No urgente. A la izquierda, otras dos: Importante y No importante.
Se trataría, entonces, de colocar en esos cuatro espacios todas las tareas que una persona debe realizar. Así, se podrá comprobar que las cosas relacionadas con fechas límites cercanas no suelen ser las más importantes. Por tanto, deberían dejarse para más tarde o, si es posible, delegarse. Por otro lado, las cosas que no tienen fecha límite ni son importantes deberían eliminarse por completo de la lista de tareas. ¿Qué queda? Pues eso…
Una vez detectado qué es lo realmente urgente e importante, Herrera aconseja dividirlas en pequeñas metas para gestionarlas mejor. Algo parecido es lo que hace el cofundador y CEO de Instagram Kevin Systrom. Él, procrastinador empedernido y confeso, emplea un truco para evitar caer en el vicio del pa luego que amenaza la productividad: el trato de los cinco minutos.
Si hay algo que no le gusta o le cuesta hacer, hace un pacto consigo mismo: dedicarle cinco minutos y luego pasar a otra cosa. Lo curioso es que acaba empleando mucho más tiempo y acaba aquel trabajo que le daba tanta pereza empezar.
Según los psicólogos, procrastinamos por miedo: al fracaso, al estrés, a la crítica… Por eso se tiende a postergar una y otra vez las tareas más complejas. La regla de los cinco minutos de Systrom reduce esos miedos y permite que esa persona se enfrente al reto sin demasiadas complicaciones. Total, solo van a ser cinco minutos.
Otros especialistas, como el propio Tim Pychyl, apuestan por emplear técnicas como el mindfulness y la meditación, dividir la tarea en partes y plazos más manejables o imaginarse a uno mismo si fracasa en la labor encomendada.
Ahora bien, ¿es tan malo procrastinar como opinan algunos expertos? A la luz de otras investigaciones, como las que lleva a cabo Jihae Shin, profesora de la Facultad de Negocios de la Universidad de Wisconsin (EEUU), no solo no es perjudicial, sino que incluso puede ser mucho mas beneficioso para nuestra productividad y creatividad.
Shin pidió a las personas que participaron en sus estudios que propusieran nuevas ideas de negocios. A algunos les pidió empezar de inmediato. A otros, sin embargo, les dio algún tiempo para jugar a algún juego tecnológico antes de ponerse a ello. Al entregar sus propuestas, se comprobó que el 28% de los procrastinadores había tenido ideas mucho más creativas que los que se pusieron a saco desde el primer momento.
Según Shin, cuando la gente se toma su tiempo para realizar una labor, la mente tiene más posibilidades de divagar y eso ofrece una oportunidad única de fomentar patrones inusuales de pensamiento. Es decir, se favorece el pensamiento divergente.
Así pues, la precrastinación, hacer las cosas inmediatamente después de ser ordenadas o encargadas, hace que acabemos antes el trabajo y parezcamos más productivos que quienes prefieren esperar un poco más a que les bajen las musas y les muevan los brazos para empezar a trabajar. Pero, si se piensa bien, las primeras ideas son, por lo general, las más convencionales. Nos sacan del apuro, pero no nos convierten en personas brillantes.
Adam Grant, profesor de Administración y Psicología en la Warton School de la Universidad de Pennsylvania y autor de Originals: How Non-Conformists Move the World, se define así mismo como precrastinador. Así que quiso probar a hacer lo contrario: aplazar y demorar ciertas tareas en lugar de llevarlas a cabo en primera instancia. Cuenta su experiencia en otro artículo para The New York Times y la califica como positiva en ciertos aspectos.
«Descubrí que en cada proyecto creativo hay momentos que requieren pensar más lateralmente y, sí, también más lentamente. Mi necesidad natural de terminar las cosas antes era una manera de bloquear los pensamientos complejos que me dirigían a lugares insospechados. Estaba evitando el dolor del pensamiento divergente… pero también me estaba perdiendo sus recompensas», concluye.
Que procrastinar no es tan malo lo demuestra la existencia de grandes figuras que se dedicaron a dejar para después lo que parecía no poder esperar. Frank Lloyd Wright, por ejemplo, pasó casi un año retrasando un proyecto hasta que el cliente, enfadado, le exigió que dibujara algo en ese momento. Aquel bosquejo rápido fue el germen de su obra maestra, la Casa de la Cascada.
Así pues, dejemos a García buscando el momento adecuado para empezar a escribir su artículo. Seguramente ocurra cuando reciba la llamada de su redactor jefe exigiéndole la entrega del texto en diez minutos. Podría ser el futuro premio Pulitzer, así que no conviene meter prisa. Todo llegará. ¿Por qué no esperar a mañana?
Via: Yorokobu
POR MARIÁNGELES GARCÍA

miércoles, 1 de agosto de 2018

Las claves para saber si eres un jefe tóxico, según Google

un mal jefe


Las claves para saber si eres un jefe tóxico, según Google

Un jefe tóxico no solo es el cascarrabias que grita a sus empleados; hay muchas otras características propias de un mal líder que empeoran el desempeño del equipo. Hoy te revelamos las claves para identificar si eres un jefe tóxico, en base a un estudio de Google.
Cuando pensamos en un mal jefe tendemos a imaginarnos el típico cascarrabias que chilla a sus empleados a la primera de cambio.
No obstante, hay otras características propias de un jefe tóxico que tendrán a los empleados mirando al reloj cada dos por tres deseando irse a casa.
El primer paso para cambiar y ser un mejor líder es identificar que estás haciendo algo mal. Por eso hoy te traemos una serie de señales que carazterizan a un jefe tóxico revelados por Google.

Cómo pueden los jefes desarrollar su inteligencia emocional

Son el resultado de un extenso estudio llevado a cabo por la compañía de Mountain View en el que analizaron datos, llevaron a cabo encuestas y tuvieron en cuenta premios para identificar qué distinguía un buen líder de uno malo.
  • Te sientes frustrado cuando tienes que formar a un empleado: Un buen líder se caracteriza por tener paciencia a la hora de formar a sus empleados para que adquieran nuevas habilidades. Si cada vez que tienes que ejercer el papel de mentor te sientes frustrado, puede que seas peor líder de lo que crees.
  • Sientes que tienes que revisar todo el trabajo de tus empleados: Una cosa es supervisar, y otra cosa es no depositar ningún tipo de confianza en tus empleados y revisar todo su trabajo al milímetro.
  • Solo te importa que tus empleados hagan las cosas bien: Nunca te preguntas si están bien, solo quieres que el trabajo esté hecho. Esto es indicio de una falta de inteligencia emocional y señal de que eres un mal jefe.
  • Sientes que estás abordando demasiadas cosas: Si estás desbordado y no tienes control sobre tu trabajo probablemente estés ejerciendo un mal rol como líder. Si tú mismo no estás siendo productivo no puedes esperar que tu equipo lo sea.
  • Prefieres estar solo en tu oficina que hablar con tu equipo: La comunicación es clave para que el desempeño del equipo sea positivo. Si evitas hablar con ellos a toda costa y te encierras en tu despacho es posible que seas un jefe tóxico.
  • Crees que el desarrollo profesional de tus empleados es cosa suya, no tuya: Como jefe debería interesarte que tus empleados crezcan y se desarrollen profesionalmente. No solo te ayudará a retener talento – un empleado estancado es igual a un empleado infeliz – también te permitirá tener trabajadores más valiosos.
  • Te cuesta visualizar el crecimiento junto a tu equipo: Si no te imaginas alcanzando tus metas con tu equipo vas mal encaminado. Un buen líder visualiza el éxito y sabe cómo transmitírselo a su equipo con convicción.
  • Odias que tus empleados tengan habilidades que tu no tienes: Si no te gusta depender de un miembro del equipo porque tenga unas habilidades que tu no tienes sentimos decirte que eres un jefe tóxico. Los mejores líderes saben cuáles son sus virtudes y no se sienten amenazados por los del resto, saben como aprovecharlos mutuamente y juntos llegar al éxito.
Escrito por Christiane Drummond
Via: ticbeat

sábado, 14 de julio de 2018

Trucos para leer más rápido comprendiendo lo que lees

Trucos para leer más rápido comprendiendo lo que lees.
Ya sea para leer las noticias cada mañana, estudiar para tu próximo examen o revisar informes en el trabajo, saber leer rápido es una destreza muy útil por el ahorro de tiempo que supone. Hoy te revelamos algunos trucos para leer rápido y entender el contenido.

En el colegio nos enseñan a leer, pero pocos son los alumnos que ven técnicas para leer más rápido o retener conceptos con mayor facilidad en el aula.
Esto resulta sorprendente ya que saber leer a mayor velocidad es útil tanto en el ámbito académico como el profesional. Desde estudiantes en época de exámenes ahogándose entre montones de apuntes hasta trabajadores atareados revisando informes y los cientos de emails que les llegan a la bandeja de entrada cada día.

Primero lee el texto por encima

Te recomendamos 10 libros que todo buen jefe debería leer
Es importante que antes de leer te hagas una idea general de cómo es el texto. Escánealo de arriba a abajo, fijándote bien en la estructura, los diferentes apartados, imágenes, gráficos.
Pese a que a muchos puede parecerles contraproducente mirar todo el texto dos veces esto te ayudará a ir mucho más rápido cuando lo leas la segunda vez más detenidamente ya que ya estarás familiarizado con el contenido.
Además, cuanto más rápido empieces la lectura mejor ya que después con reducir un poco la velocidad te parecerá que estás leyendo a un paso adecuado pese a que en realidad lo estés haciendo más rápido de lo normal.

No repitas lo que lees

libro leer
Reproducir lo que leemos en nuestra mente nos ralentiza significativamente: podemos entender una palabra mucho más rápido de lo que podemos decirla y es innecesario repetirla para comprenderla.
La mejor manera de eliminar este mal hábito es distrayendo a tu mente. Cuando leas masca chicle o escucha música instrumental para que tu cerebro no esté centrándose en repetir las palabras.

Lee frases, no palabras

15 libros recomendados por CEOs famosos que todo el mundo debe leer
También te ayudará intentar leer en bloques en vez de ir palabra por palabra; tu mente rellenará automáticamente las partes vacías dándole sentido al texto pese a que no te detengas en cada término individual.
Para ello intenta leer dando saltos leyendo las palabra de cinco en cinco más o menos. Esto no quiere decir que no leerás el resto de palabras, sino que cogiendo como referencia cada quinto término tu mente automáticamente detectará las palabras antes y después.También es clave para dejar de repetir las palabras en tu mente.
Eso sí, requiere práctica; procura no empezar a emplear esta técnica si tienes que leer un texto importante.

Marca el ritmo de lectura

leer con el dedo

Este último punto te resultará más fácil si marcas el ritmo de lectura con el dedo o un bolígrafo. Guiarás a tus ojos a la velocidad que tu quieras, y te ayudará a concentrarte en la lectura evitando además que repitas lo que lees en tu mente.

No pierdas tiempo releyendo

leer
Cuando leemos perdemos gran parte del tiempo deteniéndonos en partes que no hemos entendido correctamente; esto no solo nos hace leer más lento, sino que además rara vez ayuda.
En vez de pararte en cada frase o párrafo que no entiendas preocúpate por leer todo el texto de principio a fin. Probablemente cuando tengas más contexto cobre sentido.

Practica

Como con todo, la práctica hace al maestro. Siéntate con un temporizador y ponte a prueba a ver cuantas palabras puedes leer por minuto; rétate para intentar ir aumentando la velocidad y asegurándote de que has entendido todos los conceptos.
Via: TICBEAT Escrito por Christiane Drummond

miércoles, 27 de diciembre de 2017

¿Qué es un Business Plan y qué puntos debe comprender?

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Te explicamos cómo estructurar tu business plan y cuáles son los principales errores que los emprendedores suelen cometer a la hora de elaborar este documento fundamental en la vida de una startup.
Seguro que han escuchado hablar de un ‘business plan‘ en más de una ocasión, un documento tan vanagloriado por el mercado como detestado por aquel que debe elaborarlo. Hablamos de una guía básica para cualquier empresa o proyecto, la base sobre la que podemos definir la planificación estratégica y su posterior desarrollo. Una hoja de ruta que sirva para que, tanto nosotros como cualquier externo, pueda entender qué queremos hacer, cómo vamos a hacerlo y cuáles son los factores que influyen en ello.
Por todo su valor, es una de las exigencias básicas de cualquier inversor a la hora de inyectar capital en una nueva startup. Prácticamente podríamos decir que el ‘business plan‘ va de la mano, cual hermanos, con las tarjetas de visita y la página web a la hora de buscar financiación. Solo que, a diferencia de estos otros mecanismos de presentación, aquí no solo importa el diseño o la sencillez de lectura: también que profundicemos muy bien en todos los detalles y que todos los datos y previsiones sean reales y plausibles.

Consejos y trucos para crear un Plan de negocio o Business Plan efectivo

Estos documentos del business plan deben incluir principalmente tres elementos indispensables, los cuales por separado son claves para el negocio pero, juntos, representan con fidelidad el resumen ejecutivo del plan de la empresa. Así, encontramos con tres partes claramente diferenciadas:
  • Introducción: En este primer bloque presentaremos la compañía, la tecnología en la que se basa y la misión y valores de la organización. Sobre estos principios enarbolaremos todo el documento, configurando y articulando las líneas de actuación de la empresa.
  • Plan de empresa: En este punto debemos contemplar aspectos más estratégicos como la necesidad del mercado, la idea de negocio, el análisis estratégico del negocio, la puesta en escena, la planificación, la organización interna, el plan de marketing, el plan de operaciones, el plan financiero, el arranque del negocio o la mejora continua y el control de gestión.
  • Estado financiero: El business plan también de incorporar los estados financieros de los últimos años, siempre y cuando la compañía esté en funcionamiento. De esta manera se facilita información real, auditada o entregada al Registro Mercantil, sobre la que el inversor puede tomar decisiones 100% objetivas.
En cualquier caso, el business plan debe marcar objetivos claros y reflejar los beneficios a medio y largo plazo del negocio, argumentando y contrastando todos los datos propuestos en el business plan. De hecho, en el plan uno de los errores más frecuentes es hacer previsiones excesivas del nivel de ventas o equivocar la estrategia de segmentación desde el principio. Igualmente, no debemos olvidar que hay que ajustar al máximo el ciclo de vida del producto o no infravalorar la respuesta de los competidores.
Al mismo tiempo, hay que cuidar al máximo las previsiones económicas y las estrategias comerciales; pero también debemos poner énfasis en las necesidades de tesorería en el momento de poner en marcha el proyecto.

Elementos clave a tener en cuenta

Los planes de negocio establecen objetivos y mecanismos para lograr esos objetivos. En cualquier caso, podemos estructurar un buen business plan contestando a los siguientes puntos:
  1. Resumen Ejecutivo: Esta es una descripción general de su negocio y sus planes, de apenas una o dos páginas. Suele escribirse al final del proceso para tener una visión global del conjunto.
  2. Oportunidad: Esta sección responde a las preguntas de ¿qué está realmente vendiendo y cómo está resolviendo un problema para su mercado? ¿Quién es su mercado objetivo y competencia?
  3. Ejecución: ¿Cómo vas a aprovechar tu oportunidad y convertirla en un negocio? Esta sección cubrirá su plan de comercialización y ventas, operaciones y cómo se va a medir el éxito del negocio.
  4. Equipo y compañía: Los inversores buscan grandes equipos además de grandes ideas. Hay que emplear este capítulo para describir su equipo actual y a quién necesita contratar. También proporcionará una descripción general rápida de su estructura legal, ubicación e historial si ya está en funcionamiento.
  5. Plan financiero: Su plan de negocios no está completo sin un pronóstico financiero.
  6. Apéndices: Si su empresa requiere de más espacio para imágenes de productos o información adicional, documentación extra o adjuntos de otra clase, podemos emplear el apéndice para esos detalles.
Escrito por Alberto Iglesias Fraga Via: TICbeat

lunes, 4 de diciembre de 2017

5 consejos para despedir a alguien usando la inteligencia emocional

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Te mostramos 5 consejos para despedir a alguien usando la inteligencia emocional, ya que prescindir de alguien no es plato de buen gusto para nadie.
El día a día de cualquier ejecutivo que se precie se compone de momentos buenos (como el éxito de un proyecto, los ascensos o la adquisición de un nuevo cliente) pero también de situaciones delicadas y, cuanto menos, peliagudas. Y, entre ellas, quizás la más dolorosa sea cuando tiene que despedir a alguien.
Una posición desgarradora, en la que se debe hablar con el corazón hacia una persona que va a sufrir un escarnio personal y público, comunicándole una decisión que afectará notablemente a su vida privada (hipotecas, préstamos, familia, etc.) y que le supondrá un cambio de orientación respecto a lo que espera de su carrera profesional.
Y, en muchos casos, los despidos no se deben a una mala actitud o incapacidad del trabajador, sino que se deben únicamente a causas financieras o de estrategia corporativa.

Cómo pueden los jefes desarrollar su inteligencia emocional

Aunque el nivel de dolor que va a experimentar el sujeto despedido no puede ser comparable al del ejecutor de su sentencia, lo cierto es que también desde el otro lado de la mesa se experimenta ansiedad y mucha angustia, por pura empatía con otro ser humano.
¿Cómo podemos minimizar la incomodidad y el dolor que sentirá la persona despedida, el directivo que se encargue de comunicar la noticia y el resto de compañeros? Resumimos cinco consejos procedentes de la inteligencia emocional para despedir a alguien.

Escoger el momento y lugar ideal



Por supuesto, la primera norma a la hora de hacerle llegar la mala noticia a un trabajador es escoger el momento y lugar ideal o, si se prefiere, menos negativo.
Por supuesto, esta clase de comunicaciones deben hacerse cara a cara, nada de enviar un mísero correo electrónico o una llamada, incluso aunque sean profesionales que trabajan en otras localizaciones o que se comunican habitualmente por estos cauces.
En cuanto al momento, lo mejor es evitar que la reunión se produzca ante toda la oficina, por lo que deberemos escoger momentos en que la mayoría del personal está ausente o se ha ido ya a casa (por ejemplo, a última hora del día o a la hora de comer).
¿La razón? Ante un despido, las emociones pueden aflorar y producirse ataques de ira o humillaciones públicas. No queremos que toda la plantilla asista a ese espectáculo ni que se contaminen con los comentarios dolidos del despedido.

Llevar un guión

En un encuentro para despedir a una persona, hay que ser empático y lo más natural posible, sin que ello signifique renunciar a la máxima planificación.
Y es que, la espontaneidad puede ser una auténtica condena a la hora de entender las necesidades emocionales de un trabajador, por lo que llevar un guión de las ideas que queremos transmitir es esencial para evitar imprevistos.
También es recomendable, en opinión de los expertos, ensayar esta clase de conversaciones (preferiblemente con los responsables de RRHH de la propia compañía) hasta que sea relativamente natural.

Paciencia y templanza

A ambos lados de la mesa se van a experimentar emociones fuertes que obligarán a las dos partes (al menos, a lo que corresponde al directivo a cargo de la decisión) a controlar esas sensaciones, darse tiempo, paciencia y no dejarse llevar por la ansiedad.
No es nada negativo esperar un poco antes de hablar con el fin de estar lo más tranquilo posible e, incluso, aplicar técnicas de relajación mental para evitar que los nervios y el estrés se apoderen de nosotros.

Firmeza y dignidad

A la hora de despedir a alguien, el ejecutivo debe mantenerse firme en todo momento, explicando los puntos fundamentales que han llevado a esta difícil decisión, sin profundizar en historias o malos rollos anteriores que reabran viejas heridas o generen nuevas áreas de discusión.
Asimismo, el directivo debe ser capaz de asegurar la máxima dignidad de los trabajadores, independientemente de cómo éstos reaccionen en un contexto tan controvertido para ellos.

Todo atado y bien atado

Al margen de la empatía y el respeto por el despedido, el ejecutivo no debe olvidar que debe explicar todos los detalles relacionados con el fin de la relación profesional, incluyendo las especificaciones de la indemnización por despido, los días de vacaciones que le corresponden, las políticas de devolución de bienes de la empresa (como el móvil o coche), la fecha del fin de los beneficios que le correspondan (como seguro médico privado) o las restricciones futuras que puedan tener para buscar empleo en la competencia.

Via: TICbeat

lunes, 20 de noviembre de 2017

5 recetas con brócoli

El brócoli ha sido calificado como la hortaliza de mayor valor nutritivo por unidad de peso de producto comestible. El componente mayoritario de esta verdura es el agua, por lo que su valor calórico es muy bajo. Como el resto de las crucíferas, tiene una gran importancia desde el punto de vista nutricional, por su variedad y cantidad vitamínica. El brócoli de buena calidad ha de tener los racimos pequeños, compactos y de color verde-morado brillante, además de un tallo firme, bien cortado y de la longitud requerida. Se han de rechazar los ejemplares que tengan las flores abiertas, estén blandos o de color amarillento.

5 recetas con brócoli

El brócoli es una hortaliza muy saludable con la que se pueden preparar platos sabrosos y originales

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1. Tartaleta de brócoli

Ingredientes: 150 g de hojaldre (una lámina), 200 g de brócoli, un diente de ajo, 70 g de queso brie, un huevo, 100 ml de nata líquida para cocinar y una pizca de sal.
Primero se extiende el hojaldre y se forra un molde desmontable bajo o cuatro moldes individuales. Se pincha el fondo y se hornea a 200 ºC hasta que se dore. Mientras, se saltean los ramilletes de brócoli en una sartén con ajo y perejil, justo para que se cocinen, y se ponen a punto de sal. Se escurren del aceite y se introducen en la tartaleta horneada. Se baten los huevos con la nata y se vierten sobre el preparado. Después, sobre el salteado se pone el queso brie sin corteza y troceado en taquitos. Se hornea todo a 200 ºC hasta que cuaje el relleno y se gratine la superficie. La tartaleta se sirve caliente recién horneada.

2. Salteado de setas y brócoli

Ingredientes: 350 g de setas de temporada, 300 g de brócoli, 50 g de cebolla, dos dientes de ajo, 100 ml de vino blanco, 20 ml de aceite de oliva, una pizca de sal y unos tallos de cebollino.
Se lava y trocea el brócoli en ramilletes y se cuece en una cazuela con agua hirviendo con un poco de sal durante cinco minutos. Se saca del agua, se unta con aceite de oliva y se reserva. Se hace un salteado con la cebolla cortada en juliana en una sartén a fuego medio y con dos cucharadas de aceite. Y, una vez pochada la cebolla, se agregan los ajos pelados y fileteados muy finos junto con las setas de temporada, limpias y cortadas en juliana.
Se sigue cocinando a fuego medio y, cuando el salteado esté casi hecho, se añaden los brotes de brócoli reservados, el vino blanco y una pizca de sal. Se sube la intensidad de la cocina y se deja reducir el alcohol durante un par de minutos. Se remueve con cuidado, se pone a punto de sal, se agregan unos tallos de cebollino muy troceado y se sirve de inmediato este plato de verdura tan sabroso con toques del bosque.

3. Crema de brócoli y zanahoria


Ingredientes: 300 g de brócoli, 400 g de zanahoria, 100 g de cebolleta fresca, 100 g de puerro, 250 g de patata, dos dientes de ajo, 30 ml de aceite de oliva y una pizca de sal.
En una cazuela se ponen dos cucharadas de aceite de oliva junto con un diente de ajo pelado y entero y la cebolleta cortada en brunoise (cuadraditos pequeños). Cuando se haya cocinado a fuego suave y esté blanda, se añade la zanahoria pelada y troceada en rodajas gruesas. Se rehoga el conjunto y se agregan también las patatas peladas y troceadas, el puerro limpio y cortado en rodajas y los ramilletes de brócoli. Se cubre de agua, justo hasta sobrepasar las verduras.
Una vez que el conjunto comience a hervir, se añade una pizca de sal y se tapa la cazuela. La mezcla debe hervir a fuego suave durante 40 minutos. Mientras, se hace un refrito sencillo: se corta un diente de ajo en láminas y se dora ligeramente en una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva caliente. Cuando la zanahoria y la patata estén cocidas, se saca la cazuela del fuego y se agrega el refrito a la crema. Se pone todo el conjunto a punto de sal, se tapa la cazuela y se deja que la mezcla de verduras repose un poco.
Después, se pasa la mezcla por el pasapurés o por la batidora hasta conseguir una crema suave y uniforme. En caso de que quede en exceso espesa, se agrega un poco de agua caliente y se rectifica después con sal. Este puré se puede acompañar con unos trocitos de pan frito y unos trocitos o ramilletes de brócoli, cocido y posteriormente salteado en una sartén con un poco de ajo y aceite de oliva.

4. Quinoa con brócoli, queso y jamón serrano

Ingredientes: 250 g de quinoa, 75 g de zanahoria, 100 g de cebolleta fresca, dos dientes de ajo, 250 g de brócoli en ramilletes, 50 g de jamón serrano, 40 g de queso curado, 500 ml de agua, 10 ml de salsa de soja y unas tiras de cebollino.
Se lava la quinoa bajo un chorro de agua fría hasta que el agua salga transparente y se reserva. Mientras, en una cazuela baja y amplia, se saltean unos dientes de ajo cortados en cuadraditos muy pequeños, la cebolla pelada y cortada en tiras y la zanahoria también pelada y cortada en rodajitas. Cuando la verdura esté dorada por fuera y al dente por dentro, se agrega la quinoa deslavada, se rehoga el conjunto, se vierte el agua y se deja cocinar durante 15 minutos.
A mitad de cocción se agregan unos taquitos de jamón serrano y el brócoli en ramilletes junto con un par de cucharadas de salsa de soja. En el momento de servir se espolvorea con cebollino picado y unas láminas de queso curado cortado con ayuda de un pelador para sacar escamas finas.

5. Brócoli con nata y queso al horno


Ingredientes: 600 g de brócoli, una cebolleta, un diente de ajo, 100 g de bacón, 50 g de queso rallado, 50 g de nata para cocinar con 18% grasa, 15 ml de aceite de oliva y una pizca de sal.
En primer lugar, hay que limpiar el repollo del brócoli de las hojas inferiores del tallo y trocearlo en ramilletes. Después, se cuece en una cazuela con agua hirviendo con una pizca de sal durante cinco minutos. Se escurre del agua de cocción y se sumerge en agua con hielo durante un minuto para cortar la cocción interior y fijar el color verde. Se escurre de nuevo y se coloca sobre una fuente apta para el horno.
Se corta la cebolla muy fina y el diente de ajo y se sofríen en una sartén con una cucharada de aceite de oliva hasta que se doren. Se agrega el bacón cortado en cuadraditos y se sofríe el conjunto. Luego, se añade el sofrito sobre el brócoli. Se mezcla el queso rallado y la nata para cocinar y también se vierte sobre el brócoli. Se introduce en el horno a 200 ºC durante 10 minutos o hasta que se deshaga el queso y gratine ligeramente la superficie. Se sirve caliente recién sacado del horno.

¿Qué es la toma de decisiones compartida y cuáles son sus tipos?

rasgos lider ciencia

Dejar que una persona, por muy líder que sea, ostente un poder absoluto no suele desembocar en buenas elecciones. Os explicamos los distintos tipos de toma de decisiones compartida y cuáles son sus ventajas.


Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Y, a veces, dicha responsabilidad supera con creces la capacidad de un individuo concreto para ejercerla de forma eficiente, justa y razonable. Solo hay que tener en cuenta ejemplos como la justicia (donde existen mecanismos de revisión y tribunales formados por varios jueces -incluso por jurados populares-), la realización de actos de difícil moralidad (como la pena de muerte, en la que la sentencia mediante inyección letal es ejecutada por, al menos, tres personas distintas para que ninguna sepa si aplica un placebo o el componente letal) o la propia democracia (en la que se suelen exigir mayorías cualificadas para los grandes cambios de rumbo).
Si tenemos en cuenta que cuantas más personas, menos errores cometeremos en la toma de decisiones, cabe preguntarse por qué este principio todavía no se aplica en el entorno profesional. En muchas empresas, especialmente las startups, sigue imperando el puño de hierro de su líder quien hace y deshace a su antojo sin contar con el resto de la dirección (normalmente sometida o colocada por el propio líder) ni la plantilla. Lo cual, consideran todos los expertos, supone un factor de alto riesgo en un entorno tan cambiante y desafiante como el actual.
La solución radica, por ende, en la toma de decisiones compartida, por la que un grupo de personas es el que comparte sus diferentes puntos de vista (cada cual percibe la realidad de un modo distinto) para llegar a un entendimiento mutuo que se supone el ideal y más eficaz para la compañía.
Un proceso más complejo, qué duda cabe, que el liderazgo individual, que añade elementos como la interacción entre los miembros del equipo, la comunicación ligada al intercambio mismo de la información y la gestión de conflictos. Pero que, a cambio, facilita debates más profundos tanto sobre la búsqueda de problemas/oportunidades como sobre el análisis de los mismos.

6 cosas para crear un ambiente de comunicación positiva en la oficina

Vemos, por tanto, que existen ventajas claras de emplear este mecanismo de decisión en lugar de ceder todo el protagonismo al líder de la compañía; comenzando y acabando con una notoria reducción de las probabilidades de cometer un error fatal o emprender una estrategia a todas luces fallida por el empecinamiento de un directivo concreto.
Para muestra un botón: cuando Steve Ballmer, consejero delegado de Microsoft, decidió la compra de Nokia lo hizo tras consultar a su junta directiva. Pero, ante su división, acabó tirando de galones para hacer lo que él creía más conveniente, sin atenerse a las dudas planteadas por los ejecutivos díscolos (entre ellos Satya Nadella o, como asesor independiente, el mismísimo Bill Gates). El resultado es historia: fracaso rotundo que tuvo que ser remendado por su sucesor en el cargo, el propio Nadella.

Tipos de toma de decisiones compartidas

Si te ha convencido esta argumentación para promover la toma de decisiones compartida en tu empresa, departamento o grupo de trabajo, has de saber que existen diferentes fórmulas para llevarla a cabo. Y, en casi todas ellas, la variable que cambia es el rol que juegan cada uno de sus miembros tanto en las interacciones propiamente dichas como en el resultado final de la deliberación.




En ese sentido, los expertos de la escuela de negocios CEREM (adscrita a la Universidad Rey Juan Carlos) distinguen entre los siguientes planteamientos, cada uno con sus propios valores positivos y negativos:
  • Por autoridad. Las decisiones son tomadas en el grupo en función del posicionamiento jerárquico de los miembros que lo integran, del lugar que ocupan en la estructura organizativa. Por ende, el líder formal del grupo es en este caso quien se reserva en última instancia la capacidad de decidir, si bien después de tomar en consideración la “voz del grupo”. El ejemplo anterior de Ballmer encajaría en esta definición, pero también las decisiones cualificadas de un líder que consulta los detalles técnicos de una iniciativa a los expertos de ese departamento o a consultores externos.
  • Por una minoría dominante. Una parte minoritaria del grupo impone sus criterios a la totalidad de sus miembros. No importa tanto la decisión como la lucha por el poder y la búsqueda de posicionamientos jerárquicos, lo que tendrá previsiblemente implicaciones negativas en la implantación de la decisión tomada si ello requiere la implicación de todos los miembros que han participado en la toma de decisiones.
  • Por mayoría. Se procede a votación entre los miembros del equipo cuando hay distintas posiciones o preferencias con relación a las posibles alternativas que el grupo ha considerado. El procedimiento de votación se “oficializa”, considerándose derivado de su resultado la aceptación de la decisión tomada por todos los miembros del grupo.
  • Por consenso. Se puede considerar como la mejor forma de tomar decisiones en grupo. Supone el que todos los miembros del mismo han participado activamente tanto en la sistematización de la información necesaria a manejar como en las fases de la resolución de problemas, para finalmente exponer su posicionamiento con relación a las alternativas generadas, acordando aquella alternativa considerada más favorable para la consecución de los objetivos deseados.
Via: TICbeat

viernes, 17 de noviembre de 2017

Tecnología de la F1 al servicio de todos

BabyPod: incubadora

Muchos pueden pensar que se malgastan millones de euros en los desarrollos de los monoplazas de F1 cada año, y en parte tienen razón. Pero me gusta ser positivo y pensar que no todo ese dinero se malgasta y que muchas inversiones no son en vano y se pueden reutilizar en otros cambios. Es decir, gracias a los avances y cosas descubiertas en la Fórmula 1, hoy vivimos un poco mejor e incluso puede que sean la diferencia entre vivir y no hacerlo en algunos casos…
Por eso, para todos aquellos pesimistas que solo piensan que es dinero desperdiciado, vamos a realizar una recopilación de todas las tecnologías que se originaron en la F1 y se han podido reciclar para ser aplicadas en mejoras en los coches de calle, hospitales, y otros ámbitos. Muchos dicen que competir es la mejor forma de avanzar, ya que pones más empeño en vencer a tu rival, y ese ingenio invertido en ganar puede dar sus frutos. Ya lo hemos visto en numerosas guerras, cómo la inversión en I+D ha hecho avanzar mucho la ciencia y la tecnología:
Telemetría
  1. Ahorro energético: Williams ha “prestado” su tecnología a una cadena de supermercados llamada Sainsbury’s para que sean más eficientes energéticamente, manteniendo los pasillos calientes y confortables para los clientes y los refrigeradores fríos para mantener los alimentos adecuadamente. Y eso se consigue gracias a un estabilizador basado en la tecnología de los alerones traseros que usan los F1 para poder ahorrar hasta 44.000.000 kWh por año (15% de ahorro), que es una gran noticia para la naturaleza y para el bolsillo de quien paga esa energía eléctrica.
  2. Neumáticos mejores: los neumáticos de calle son cada vez mejores en parte por lo que las grandes marcas descubren en el mundo de la competición, como Pirelli, Firestone, Michelin, etc. En el mundo del motorsport pueden probar los compuestos de las gomas en condiciones extremas de temperatura y con conducción agresiva para que nuestros coches sean más seguros y duraderos.
  3. Discos de freno: una buena frenada puede ser la diferencia entre un atropello o un fuerte impacto y un simple susto. Los discos de freno han avanzado y mucho gracias a las tecnologías empleadas en la F1. Y aunque la mayoría de coches de calle siguen usando frenos de disco de acero, en la mayoría de superdeportivos ya se emplean los cerámicos de carbono, mucho más ligeros y con mejores propiedades. Aunque ciertamente fue Hispano Suiza uno de los pioneros en sustituir los frenos de tambor por frenos de disco autoventilados en sus coches de calle… ¡Mítica marca española!
  4. Freno regenerativo: el KERS que se introdujo en la F1 es un invento que proviene del ámbito de los trenes eléctricos, pero que en la F1 ha visto su perfecto laboratorio para el desarrollo y su uso en los coches de calle híbridos o eléctricos para recuperar energía cinética en las frenadas y transformarla en energía eléctrica para usarla en motores eléctricos para generar potencia o simplemente almacenarla en baterías.
  5. Cajas de cambio modernas: las cajas de cambio secuenciales, semi-automáticas y automáticas tuvieron su origen en la F1, cuando los equipos buscaban no perder tiempo cuando se hacían cambios de una marcha a otra. Las famosas cajas que introdujo Toyota y luego fueron copiadas por el resto de equipos, ¿recuerdas? Eso permite hoy una conducción más suave y eficiente sin duda.
  6. Nuevos materiales: la fibra de carbono es uno de ellos, aunque no es un invento específico de la F1, sí que ha sido aquí donde se ha empleado para los coches. Este material es muy liviano y resistente, por lo que puede salvar vidas en accidentes a la vez que hace que tu coche pese menos. Y no solo la fibra, también otros composites han salido de la F1 o se han perfeccionado, estos materiales se usan en muchos ámbitos de nuestra vida cotidiana, seguro que usas algo en casa con estos materiales…
  7. Aerodinámica: los túneles de viento y CFD también se han usado para coches de calle, desde superdeportivos hasta los tradicionales vehículos que podemos tener el resto de los mortales para hacer que sean más eficientes y ahorren en combustible debido a una menor resistencia aerodinámica a la par que generan mayor agarre.
  8. MGU-H: la parte de los actuales motores híbridos V6 Turbo que tantos dolores de cabeza les ha dado a los motoristas, especialmente a Honda, es ahora fundamental para los coches de calle del futuro próximo. Aquellos coches que ahora implementan un turbo mecánico podrían pasar a la historia y ser sustituido por este elemento, que además puede aprovechar los gases de escape no solo para mover el turbocompresor para comprimir el aire de la admisión para hacerlo pasar por el intercooler (evintando que se expanda por el calentamiento al comprimir) hasta llegar a ser introducido por las válculas en los cilindros para la combustión, sino que también puede recuperar energía de esos gases de escape para generar energía eléctrica y usarse de la misma forma que la del KERS (o MGU-K como lo llaman ahora). Por otro lado, eliminaría uno de los mayores inconvenientes del turbo actual, el famoso lag o retardo en la respuesta.
  9. Motores: los motores de los coches de calle también tienen mucho que agradecer a la competición, tanto Renault, Mercedes, Ferrari, Honda, y otros motoristas presentes en competiciones llevan todo lo aprendido y la ingeniería de sus equipos a los motores de producción en cadena. Por poner un ejemplo, el BMW M5 con motor V10 llevaba en su corazón todo lo aprendido en la era V10 en la que BMW estuvo en la F1 junto con Williams. Y qué decir de los motores boxes o de la configuración en V… también fruto de la competición.
  10. Babypod: es una cápsula de fibra de carbono hecha en una sola pieza, como los cockpit de los F1. Gracias a Williams, los bebés pueden viajar en estas cápsulas seguras a prueba de coches a gran velocidad (hasta 20G), ligeros y que sirvan de incubadora y que a su vez permite monitorizar al bebé y mantenerlo a una temperatura constante.
  11. Telemetría para humanos: en algunos hospitales ya han estado aplicando esta tecnología que proviene de la F1, concretamente han podido adaptar sistemas de medición de McLaren para poder tener datos de las constantes del paciente, permitiendo medir signos vitales de una mejor forma y predecir con anterioridad cuando se producen anomalías como las del ritmo cardíaco, etc. Es decir, los sensores que miden el nivel de combustible, temperatura, velocidad, etc., en un monoplaza y los sistemas de telemetría que recogen todos estos datos para mostrarlos a los ingenieros han sido adaptados para recoger pulso, ritmo respiratorio, presión sanguínea, niveles de oxígeno, y otras constantes para que los médicos lo monitoricen en tiempo real con el software desarrollado. Por cierto, el próximo año se van a implantar unos guantes biométricos para medir constantes vitales del piloto en caso de accidente y que con el halo los médicos no puedan extraerlo rápidamente, posiblemente esto de lugar a mejoras en sanidad…
  12. Sistemas de suspensión: las suspensiones activas que han servido para los deportivos de competición ahora te hacen el camino más agradable y seguro. Todas esas asistencias electrónicas que ahora han sido prohibidas en la F1 pero que en el pasado tenían para ayudar a los pilotos y que el coche fuese más estable, también las disfrutas tú en los coches de calle… ¿cierto? (véase control de tracción, control de frenada,…).
  13. Botas antideslizantes: muchas de las botas antideslizantes que emplean algunos trabajadores en sus trabajos y que han evitado algunos incidentes han salido de los avances realizados en los diseños de neumáticos de competición (concretamente los dibujos de la suela para evacuar los líquidos y mejorar el contacto) y materiales para los neumáticos de lluvia.
  14. Mejoras en el modus operandi de quirófanos: algunos hospitales y quirófanos han copiado o tenido ayuda de equipos como McLaren y Ferrari para mejorar la forma de proceder, haciendo la forma de traslados hasta las unidades de cuidados intensivos más rápida y evitando errores. Y eso gracias a la preparación que tienen los mecánicos en las rápidas paradas en boxes, haciendo que el personal sanitario logre reducir los errores hasta en un 40%.
  15. Big Data: vivimos en la era del cloud computing y el big data, donde se aprovechan grandes cantidades de datos para su análisis, y eso en la F1 se ha sabido explotar desde hace años para analizar la telemetría de una forma rápida y dar una respuesta inmediata en pista para el piloto. Estos avances han aportado su granito de arena en este sector de la informática.