Una receta que incluye todo en uno, ya que es un plato en el que encontrarás una proteína básica así como las verduras indispensables para una buena alimentación. Como ya lo hemos comentado, la pechuga de pollo puede ser poco atractiva para algunas personas por su falta de sabor.
Es por eso que la receta de pollo en reducción de balsámico y verduras que te propongo en esta ocasión, está llena de sabor intenso que le da una perspectiva totalmente diferente a la carne blanca. Sin mayores presentaciones te invito a que nos pongamos el delantal y vayamos a la cocina.
Ingredientes
2 pechugas de pollo, 400g de judías verdes, 12 tomates cherry, 2 cucharadas (soperas) de mostaza, 4 cucharadas de balsámico, una cucharita (cafetera) de tomillo seco, una cucharada de mantequilla, una cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta negra molida.
Cómo hacer pollo en reducción de balsámico y verduras
Para empezar vamos a calentar la mantequilla y el aceite de oliva en un sartén para luego sellar las pechugas de pollo por unos 4 minutos de cada lado, a fuego medio alto. Mientras tanto mezclamos en un cuenco el balsámico con la mostaza, el tomillo, sal y pimienta al gusto. Ponemos a hervir las judías verdes en una olla con agua y sal, por unos 20 minutos o hasta que queden blanda. Les drenamos el agua y reservamos.
Enseguida vertemos la preparación de balsámico sobre las pechugas, bajamos la lumbre, tapamos el sartén y dejamos unos 10 minutos. Finalmente agregamos las verduras, ajustamos el sazón con sal y pimienta de ser necesario. Dejamos, siempre en al lumbre bajay con el sartén tapado, por unos 20 minutos adicionales.
Tiempo de elaboración | 40 minutos
Dificultad | Media
Degustación
Te recomiendo servir este pollo en reducción de balsámico y verduras con un arroz integral o blanco. Como el plato incluye verduras no es necesario añadirle más, así que el carbohidrato que más te guste será la mejor elección. Adicionalmente te sugiero ofrecer o degustar esta preparación con un vino tinto con buen cuerpo.
Aprenden a leer a los 7 años, más tarde que en cualquier otro país y, sin embargo, apenas cumplidos los 9, los alumnos finlandeses lideran los rankings sobre comprensión lectora. ¿Por qué?
Fue hace 21 años cuando la IEA publicó su primer informe en el que Finlandia aparecía como el primer país en cuanto a competencia lectora se refiere. Desde entonces, el país nórdico no ha dejado de liderar las pruebas sobre esta capacidad que la OCDE realiza de manera periódica en diferentes países, y destaca también en esta materia (entre otras muchas) en otros informes internacionales como PISA.
A Xavier Melgarejo, psicólogo escolar en el Colegio Claret de Barcelona y doctor en pedagogía (especializado en el sistema finlandés), le llama poderosamente la atención que en tan solo dos años desde que comienzan a leer, los niños finlandeses se conviertan en los que mejor lo hacen del mundo, «teniendo en cuenta, además, que son los que menos horas curriculares dedican a la lengua y a la lectura».
En su intervención en el I Congreso Internacional de Comprensión Lectora Infantil y Primaria (CICLIP) explica que la razón reside en el propio sistema educativo finlandés, «el cual no es simplemente el sistema escolar en sí sino que está formado por tres grandes piezas que hacen funcionar todo el engranaje: familia, escuela y estructuras socioculturales».
Respecto a la familia finlandesa, Melgarejo, destaca su amor por la lectura. «Son de las que más leen del mundo. Acuden con mucha frecuencia a la biblioteca, que son multitud en todo el país, y con una gran cantidad y variedad de libros a su disposición. Durante los más de 14 años que viví allí lo que más me sorprendía era la cantidad de libros que las familias se llevaban para leer. Llevaban maletas para cargar los libros hasta casa…»
Los padres, sigue contando Melgarejo, leen con sus hijos, «leen delante de ellos, y estos los imitan», pero no enseñan a leer a sus hijos. «No hacen de maestros. Les enseñan hábitos de respeto hacia la lectura y hacia el profesorado. Actúan como modelos sociales. Practican con el ejemplo».
De la estructura sociocultural, la segunda pata del engranaje que compone el sistema educativo finlandés, Melgarejo destaca dos actores principales: «la primera es la televisión. Puede resultar chocante pero en Finlandia la TV refuerza el proceso de aprendizaje de la lectura». Que los programas se emitan todos en su lengua original con subtítulos, incluidos los contenidos infantiles, hace que el niño se encuentre super motivado cuando comienza a leer. «Es entonces cuando se entera de qué van los dibujos. Como, además, los subtítulos van muy deprisa, esto refuerza su aprendizaje».
En España, en cambio, la televisión se ha posicionado siempre como la enemiga de la lectura. «Era algo entendible en los años de dictadura, cuando los contenidos se doblaban para poder tener un mayor control sobre ellos. Pero es una época pasada. Debería haber un acuerdo a nivel estatal para dejar de doblar los contenidos».
Puede resultar chocante pero en Finlandia la TV refuerza el proceso de aprendizaje de la lectura
La iglesia luterana también forma parte de ese entramado sociocultural que tanto ha propiciado los buenos hábitos de lectura en el país nórdico. «Es cierto que la gente ya no se considera tan creyente como antes y acude menos a misa pero existe un poso latente desde hace siglos que ha motivado a la gente a leer. En la iglesia luterana, uno solo logra la salvación mediante la lectura de las sagradas escrituras».
La única manera, pues, de librarse del infierno pasaba por aprender a leer. «Tan enraizada está esta creencia en el país que cuando Rusia se quedó con parte de aquel territorio en el XIX tras vencer la guerra contra Suecia, para ganarse el favor de sus nuevos súbditos, el Zar aceptó la propuesta de crear una escuela para que los niños ciegos pudieran aprender a leer las sagradas escrituras y, de esa forma, salvarse».
El entorno escolar es la tercera pieza del sistema educativo finlandés. «El hecho de que comiencen a leer a los 7 años es porque entienden que es cuando el cerebro está preparado para hacerlo. Antes de los 7 lo único que deben hacer es jugar y al cumplir esa edad comienzan a aprender de una manera contundente».
Para Melgarejo, la clave del éxito reside en el propio maestro. «Para estas edades se eligen a los mejores profesores porque su influencia en el niño será determinante. Es el que les ayudará a estructurar su pensamiento, la lengua…»
En un país donde «ser un profesor es todo un honor porque vas a tratar con el mayor tesoro del país: los niños», encontrar un buen maestro no debería resultar difícil porque son los mejores los que se dedican a la enseñanza. «La nota media en selectividad para Magisterio es de 9,5 sobre 10».Una apreciación en la que Melgarejo coincide con el experto en innovación en educación Tony Wagner.
Una de las competencias que debe dominar cualquier maestro que quiera enseñar a los alumnos más pequeños es el de la lectura. «Los finlandeses no escatiman a la hora de invertir para preservar su lengua y su cultura. No es un país fuerte militarmente pero sí en lo que se refiere a la cultura. Ellos confían en que esto es lo que les permite garantizar su identidad como nación y su cohesión social».
A la hora de aprender a leer, los finlandeses no tienen ningún truco. «No existe un método concreto pero seguro que si vas a una escuela de allí no encontrarás tanta pizarra digital ni tanto portátil como en otros lugares». Lo que es muy probable que sí encuentres, dice Melgarejo, es un piano. Porque el aprendizaje en Finlandia debe desenvolverse en un entorno donde rija la belleza. «Aprenden a leer cantando, la música está en todas partes…El maestro no tiene que ser un virtuoso pero sí tener ciertas nociones de música. También de dibujo…»
Los finlandeses no escatiman a la hora de preservar su lengua y su cultura. No es un país fuerte militarmente pero sí en lo que se refiere a la cultura. Ellos confían en que esto es lo que les permite garantizar su identidad como nación y su cohesión social
A las ya citadas, Melgarejo añade un par de circunstancias que, en su opinión, favorecen el buen funcionamiento del sistema educativo finlandés. «Por un lado, el apoyo con el que cuentan los niños con problemas de lectura (dilexia, etc.). Es elemental que se pongan a sus disposición todos los recursos necesarios cuanto antes para impedir que la lectura se convierta para ellos en una experiencia traumática».
También, la descentralización del sistema («todo se decide a escala municipal, los directores tienen también mucho que decir, se confía mucho en ellos») es, en su opinión, otra de las razones por las que Finlandia sigue encabezando todos los rankings educativos.
¿Alguna vez abandonaste tu bicicleta hasta el punto de oxidación para después dejarla en un basurero? Bueno, pues para la organización guatemalteca Maya Pedal, las bicicletas en desuso son tesoros que se transforman en “bicimáquinas” para apoyar a pequeños proyectos autosostenibles con el fin de mejorar el medio ambiente, la salud, la productividad y la economía de las familias del área rural.
Estas bicimáquinas pueden extraer agua, desgranar maíz, lavar ropa, preparar frescos y deliciosos batidos, despulpar el café, preparar las hojas de maguey para ser despitadas y así obtener materia, entre otras tantas tareas que se pueden realizar con tan solo pedalear. Las bicimáquinas son máquinas impulsadas con fuerza de pedales que se convierten en una herramienta para la economía familiar.
Cada bicimáquina está construida artesanalmente en el taller de Maya Pedal utilizando bicicletas usadas, concreto, madera y metal. La bicimolino por ejemplo, adopta un molino y una desgranadora, la cual resulta muy práctica para la producción en granjas familiares; esta bicicleta puede moler hasta 1 kilo por minuto de cualquier tipo de granos, alimentos y elaboración de concentrados.
En el caso de la bicilicuadora desarrolla 6,400 revoluciones por minuto que procesa alimentos como frutas, verduras, frijoles, etcétera, facilitando la labor doméstica sin el desgaste de energía eléctrica. Una familia puede vender licuados en un parque, en un campo de futbol, en festivales y más.
El creador de estos modelos funcionales y económicos, Carlos Marroquín, los describe como “una tecnología intermedia entre lo artesanal y lo industrial que aumenta la productividad y los ingresos familiares sin interrumpir o modificar demasiado la forma en que se relacionan las personas en comunidad”.
Maya Pedal es una organización no gubernamental ubicada en el pueblo de San Andrés Itzapa, en Guatemala, que empezó en 1997 con el trabajo de un grupo de canadienses de la organización PEDAL. Posteriormente se constituyó la Asociación Maya Pedal en el año 2001. Esta alternativa eficaz para el desarrollo rural de Guatemala ya fue galardonada con el prestigioso reconocimiento Curry Stone Design Prize en 2010, un premio que reconoce a nivel internacional a diseños que atienden problemas sociales.
Hoy en día, Maya Pedal recibe la ayuda de voluntarios de todo el mundo en sus talleres de Guatemala y capacita en tecnologías alternativas a personas en todo el país. Por otro lado, si no se tiene los recursos para pagar una bicimaquina para montar un negocio se puede adquirir y pagar después de obtener la ganancias.
La procrastinación es un defecto congénito a nuestro ajetreado estilo de vida y también un término de rabiosa actualidad en este siglo XXI. Si eres de los que dejan para mañana lo que podrían estar haciendo hoy, ¿quieres saber qué tipo de “procrastinador” eres?
De una jornada completa de trabajo o de estudio, sin duda no todas las horas son productivas. La procrastinación es ese fantasma que aletea sobre nuestras cabezas, las musarañas que nos distraen con vaguedades, tonterías o planes futuros y que nos impiden concentrarnos en la tarea presente que tenemos delante, originando frustración, . Este término (procedente del latín procrastinare pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), alude a la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables.
Los cinco tipos de personas que procrastinan más comunes
Estos son los cinco tipos de procrastinación según el psicólogo y autor Neil Fiore, un especialista en analizar los problemas más comunes de productividad. Lo fundamental para distinguirlos son los motivos por los que pospones la actividad o tarea pendiente.
El perfeccionista: Huyes compulsivamente de los juicios ajenos de valor y temes de forma desmedida que te corrijan tus errores o señalen tus fallos. Por eso, puede que dediques tiempo y ahínco en aspectos o componentes determinados de un proyecto, que lo completes a última hora o que dudes de él y lo evites.
El impostor: Temeroso de ser inferior al resto o no obtener buenos resultados, pospones todo para evitar este riesgo. Es habitual cuando tus jefes o allegados son personas difíciles de complacer, desarrollando un mecanismo de indefensión aprendida. Esta sucede cuando el sujeto ha “aprendido” a comportarse pasivamente, con la sensación subjetiva de no poder hacer naday que no responde a pesar de que existen oportunidades reales de cambiar la situación aversiva.
El desmotivado: Cuando el trabajo o la tarea a realizar es aburrida o desagradable, intentas posponer las cosas para evitar hacerlo, según indica Nicole Bandes, fundadora de la consultora Productivity Expert. Si odias lo que estás haciendo o te resulta estúpido, mecánico o repetitivo es difícil motivarte para actuar.
El abrumado: Este tipo de procrastinación se produce cuando estás saturado, tienes mucho estrés o la carga de trabajo es demasiado elevada. La idea que subyace es “hay demasiado que hacer, y es difícil saber por dónde empezar, así que no hago nada”, dice Fiore. También puede darse con exceso de materia lectiva en período de exámenes o ante una oposición.
El afortunado: Algunas personas han experimentado y/o creen que hacen su mejor trabajo bajo presión, por lo que posponen las cosas hasta que se encuentran entre la espada y la pared. Esta práctica es peligrosa en el terreno laboral, ya que se te pueden pasar plazos de entregas, poner en riesgo tu reputación profesional o en todo caso, pasar un mal trago.
Si quieres mejorar tus dotes de liderazgo, es fundamental que trabajes tu actitud y la posición que tomas al emitir retroalimentación hacia tus empleados. Hoy, te recordamos algunos hábitos que debes eliminar.
Encontrar el estilo de liderazgo que mejor se adapte a ti y ponerlo en práctica siempre sin fisuras ni errores es imposible. Todos somos seres humanos y cometemos fallos, tenemos malos días o carecemos de las herramientas adecuadas de dirección y de resolución en determinados momentos. Sin embargo, también podemos intentar corregir aquellas actitudes negativas que merman el talento y la motivación de los trabajadores de un equipo.
Para cuidar el feedback que se emite a los empleadoses importante tener como pilar fundamental la autoconciencia, fomentando en todo el organigrama de la compañía una cultura corporativa positiva basada en el respeto, la responsabilidad, la colaboración y la confianza mutua. En el lado contrario, un comportamiento disfuncional o narcisista -con falta de autoconciencia- genera malas tomas de decisiones, relaciones tóxicas en el espacio de trabajo y una política de liderazgo viciada y hermética.
Para asegurarte de utilizar bien la inteligencia emocional como líder, existen diversas consideraciones que debes tener en cuenta, en especial en lo que atañe a los malos hábitos de conducta. Repasamos algunos de los más perjudiciales.
Exceso de pesimismo
Las personas que siempre ven el vaso negativo contagian esta perspectiva a los que los rodean. Además, pueden distorsionar la percepción que los demás tienen de sí mismos, generar expectativas excesivas e imposibles de cumplir -que limitan la aceptación de las cualidades, virtudes y errores de los demás- y generan la tendencia a la crítica y el ambiente insano.
Ser demasiado exigentes
Una cota de exigencia notable y la competitividad sana pueden ser factores positivos en el ecosistema de la empresa, pero si te pasas, generarás frustración y problemas de motivación, estrés y baja productividad en el seno de tu equipo, fomentando una visión individualista en lugar de beneficiarte del trabajo colaborativo. Ser demasiado exigente como líder nubla la realidad y sabotea los procesos de trabajo.
Críticas constantes
La crítica horizontal, constructiva y sincera es positiva, no así las críticas constantes, poco productivas o emitidas desde una posición de superioridad y desprecio. Por eso es importante que los líderes trabajen la autoconciencia, escuchen antes de sacar conclusiones precipitadas, controlen el carácter impulsivo y presten atención para mejorar sus habilidades de comunicación a la hora de dialogar con el equipo. No te olvides que “cuando juzgamos, invocamos el juicio sobre nosotros mismos”.
Perfil obsesivo
Las personas obstinadas y obsesivas son incapaces de cambiar su perspectiva de ver o la manera de hacer las cosas, perseverando de forma implacable en cosas que escapan a su control. Debes aprender como líder a aceptar los errores y rectificar tras ello, delegar responsabilidades e intercambiar roles y otorgar confianza y autonomía a tu equipo de profesionales.
Liderazgo intolerante
La paciencia y la apertura de miras son fundamentales para generar un espacio de trabajo plural, diverso y flexible donde todos tengan cabida. De lo contrario, poner expectativas demasiado altas, no escuchar o perder los nervios solo delatan a un líder sin empatía ni inteligencia emocional para sortear las adversidades. En este enlace encontrarás consejos para fomentar el respeto de tu equipo.
Demasiado perfeccionismo
La necesidad imperiosa de no cometer errores nunca y sentir cada pequeño fallo como un imperdonable fracaso a nivel profesional únicamente lastran tu capacidad de mejora, perturban tu bienestar interior y contagian al resto de la plantilla un clima de excesivo perfeccionismo, que puede desembocar en una competitividad insana.
Incapacidad de tomar decisiones
Un líder indeciso perjudica a su equipo al sentirse paralizado, intelectualizar demasiado las cosas o desconfiar permanentemente de su propia intuición. Es fundamental consultar dudas, compartir temores y aprender a tomar decisionesde una forma consciente, innovadora y con conocimiento de causa.
Estos 10 hábitos diarios te ayudarán a salir de tu zona de confort; ¿por qué esperar al momento adecuado para dar un gran salto al vacío cuando puedes avanzar progresivamente cada día?
Al éxito no se llega de la noche a la mañana, es el resultado de un largo caminodonde el esfuerzo y aprendizaje es continuo y esencial.
Por ello, pensar en salir de la zona de confort como un sólo paso definitivo es un error. Cada día podemos salirnos un poco más de nuestro perímetro de seguridad, avanzando en nuestra carrera profesional y recorrido personal.
Cambiar pequeños hábitos nos ayudan a evolucionar y progresar; prueba a adoptar estas rutinas diarias para salir de tu zona de confort:
Da el primer paso: Te darás cuenta de que una vez que arrancas te será más fácil avanzar. Es comparable a ir al gimnasio: levantarte del sofá y salir de casa es todo un reto, pero una vez que estás ahí no es tan duro como parecía, y cada día que vas es menos costoso. Prueba estos trucos para dejar de procrastinar y deja de posponer el momento de empezar.
Introduce pequeños cambios: Puedes introducir algunos cambios en tu vida que no tengan un impacto relevante. Visita lugares diferentes e incluso come en restaurantes a los que no irías normalmente. Una buena manera de salir un poco de la zona de confort es probando comidas nuevas que antes no te atreverías a probar. Así, también puedes coger caminos alternativos para ir al trabajo, y presta atención al entorno para cambiar tu perspectiva. Tan sólo son detalles, pero notarás la diferencia; intenta progresivamente introducir cambios más drásticos.
No elijas la opción segura: Arriésgate a la hora de tomar decisiones, no siempre tienes que coger el camino pavimentado, construye uno nuevo. Asume que los errores no so negativos, sino valiosas lecciones de vida. Hasta los grandes empresarios como Steve Jobs o Bill Gates tuvieron miedo a fallar alguna vez; de no haberlo superado nunca habrían tenido éxito. Descubre sus técnicas para superar el miedo al fracaso.
Decide rápido: Aprende a tomar decisiones velozmente, sin pensarlo dos veces. No tiene por que ser con asuntos relevantes, puede ser algo tan simple con decidir qué comer o dónde salir a tomar algo. Si te cuesta decidir lanza una moneda y cíñete al resultado. Aprender a dejar de darle vueltas a las cosas es clave para salir de nuestra zona de confort.
Valora las opiniones del resto: Rodéate de gente nueva, personas distintas a ti. Escucha sus puntos de vista y mantén debates de manera cívica.
Di “si” más a menudo: Ofrécete a hacer proyectos nuevos en tu trabajo que sean un reto para ti. Participa en experiencias y actividades que habrías evitado anteriormente. No sólo podrás descubrir una nueva pasión o talento, sino además te ayudará a perder el miedo.
Haz voluntariados: Apúntate a un voluntariado en un ámbito al que no estés acostumbrado. Es una manera de empezar a asumir responsabilidades nuevas, ya que no tendrá una repercusión directa sobre tu carrera profesional. Además, te sorprenderá lo mucho que aprenderás.
Deja que otros decidan por ti: Dejar que otros decidan por ti no parece una manera muy prometedora de salir de tu zona de confort, pero puede resultar muy eficaz. Relájate y únete a los planes del resto sin pensarlo dos veces, deja de intentar controlar cada detalle y déjate llevar. Haz un viaje y deja que otros se encarguen de organizarlo, expónte a lo desconocido y no restrinjas tus experiencias a lo que está dentro de tu zona de confort.
Ponte retos: Dedica 5 minutos cada día a apuntar en un papel tus miedos (puedes empezar por los más insignificantes) y piensa la manera en la que podrías enfrentarte a ello y hazlo. La única manera de superar un miedo es enfrentándose a ello, te darás cuenta de que no era para tanto. Además, en el futuro asumir riesgos te será más fácil al recordar que antes aquello que te daba miedo te acabó pareciendo más sencillo cuando por fin te enfrentaste a ello (recurre a tu lista de miedos y soluciones).
Hay gente que es capaz de reconocer con total humildad tanto sus habilidades como sus carencias. Y luego están los que padecen el curioso efecto Dunning-Kruger. En este caso, las personas que menos saben, más listas se creen y viceversa. Pero ¿cómo es posible?
Seguro que en más de una ocasión te has cruzado con algún conocido o compañero de trabajo que por su timidez es incapaz de reconocer la valía natural que posee para desempeñar determinadas funciones.
En el otro extremo, es fácil detectar a aquellas personas que hablan más que lo que hacen y no les cuesta lo más mínimo alardear de unas supuestas habilidades que luego en realidad no tienen. Ambos casos están bajo lo que se conoce como elefecto Dunning-Kruger. Si quieres conocer más sobre este extraño fenómeno, sigue leyendo.
Un estudio realizado por Justin Kruger and David Dunning de la prestigiosa Universidad de Cornell (Ithaca, Nueva York), demuestra que las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobreestimar las capacidades y conocimientos que realmente tienen, así como las personas más capaces y competentes infravaloran sus aptitudes.
La investigación se realizó con estudiantes de Psicología en las áreas de humor, gramática, razonamiento y lógica. Se realizaron cuatro estudios diferentes y se preguntó a cada participantes cómo valoraba su competencia en cada uno de los campos planteados. Después se les realizaba un test para poner a prueba su competencia real.
A continuación, se compararon los datos obtenidos y se llegó a la conclusión de que había una correlación entre las respuestas obtenidas.
Los investigadores se dieron cuenta de que cuanto menos competente era la persona menos notaba su incompetencia y cuanto más competente era más infravaloraba sus habilidades. ¿Curioso, no?
¿Cómo es posible este fenómeno?
Esta percepción irreal se debe, tal y como señalan Dunning y Kruger, a que las habilidades y competencias necesarias para hacer algo bien son precisamente las mismas habilidades requeridas para poder estimar el propio desempeño de la tarea.
En cambio, las personas que infravaloran sus competencias y capacidades, podríamos decir que es debido al efecto de falso consenso: piensan que todo el mundo lo hace igual y asumen que sus habilidades de encuentran dentro de la media. Sin embargo, sus capacidades son claramente superiores.
Si algo cabe destacar de este curioso efecto psicológico es que las personas incompetentes llegan a conclusiones equivocadas y toman malas decisiones y, además, su incompetencia no les permite ser conscientes de ello, tal y como señalan Dunning y Kruger.
Conclusiones del estudio
Las conclusiones básicas del estudio están centradas en que para cierta habilidad o área del conocimiento los individuos incompetentes:
Se muestran incapaces de reconocer su propia incompetencia.
Tienden a no poder reconocer la competencia de las demás personas.
No son capaces de tomar consciencia de hasta qué punto son incompetentes en un ámbito.
Si entrenan, serán capaces de reconocer y aceptar su incompetencia previa.
Las criptomonedas, también conocidas como monedas virtuales, actúan como forma de pago de bienes y servicios en Internet. Además, se han convertido en un nicho de inversión destacado para muchas personas en todo el mundo. Pero ¿qué tipos de criptomonedas hay, además del ya famoso bitcóin? ¿Cuáles son sus principales usos y ventajas? Y lo más importante: ¿entrañan algún riesgo o peligro? Estas y otras preguntas al respecto son respondidas en el siguiente artículo.
Monedas digitales: características y ventajas
Una criptomoneda o criptodivisa es una moneda virtual, un medio digital de intercambio que está transformando de forma considerable la manera en la que se adquieren y pagan bienes y servicios. Además, su valor ha ido aumentando con el paso del tiempo, por lo que son muchas las personas que deciden invertir en ellas.
Desde su nacimiento en el año 2009, el uso de las criptomonedas cada vez está más extendido. Pero, ¿en qué se diferencian estas monedas del dinero tradicional? O, expresado con otras palabras, ¿qué características definen a una moneda virtual?
En primer lugar, el principal rasgo distintivo de las criptomonedas es que no requieren intermediarios. Esto quiere decir que las transacciones se hacen de persona a persona, quedando fuera del juego otros actores como las sucursales bancarias. El hecho de eliminar cualquier tipo de intermediario conlleva ciertas ventajas. La más clara es la rapidez, ya que el proceso se agiliza y es más directo. Y, además, también supone un ahorro de costes.
Internet hace posible la globalización y la interconectividad. En este sentido, las criptomonedas presentan una ventaja muy interesante: son aceptadas internacionalmente. El hecho de poder pagar con monedas virtuales en cualquier parte del mundo es muy beneficioso para las personas y empresas acostumbradas a realizar transacciones internacionales.
Por último, lo que diferencia a las criptomonedas del dinero tradicional es que no exigen que se revele la identidad de los implicados en el negocio o transacción. De esta manera, se contribuye a preservar la identidad de quiénes las utilizan, aportándoles seguridad.
El creciente éxito de las criptomonedas como medio de pago y fuente de inversión ha hecho que surjan varios tipos de monedas digitales. Estas son algunas de las más populares:
Bitcóin
El bitcóin es la divisa más famosa y extendida del mundo digital. De hecho, fue la primera criptomoneda que apareció. Ya en 2008, Satoshi Nakamoto describió el protocolo bitcóin, pero no fue hasta 2009 cuando la divisa entró en funcionamiento.
El valor del bitcóin oscila continuamente y ha aumentado de forma considerable desde su nacimiento. Y es que, mientras que en sus inicios no alcanzaba el dólar, el valor actual del bitcóin supera los 6.000 dólares, según los expertos.
Muchos la consideran la gran alternativa al bitcóin. En realidad, la moneda se llama ether y Ethereum hace referencia al sistema que la controla. Lo más destacado de esta criptomoneda es su elevada velocidad de transacción y también que ha introducido en el mundo virtual el concepto de contratos inteligentes. Este método permite a usuarios o empresas firmar contratos sin comisiones ni control por parte de ningún país.
Litecóin
El funcionamiento del litecóin es muy similar al de otras criptomonedas como el bitcóin. Sin embargo, el proceso es más sencillo y se puede gestionar en sistemas informáticos más básicos. Esto ha hecho del litecóin una alternativa para las personas con una experiencia menor en el campo de las criptomonedas.
Ripple
Existe la concepción de que las criptomonedas son las principales enemigas de los bancos. Sin embargo, monedas como ripple permiten a las entidades bancarias evitar controles fronterizos y comisiones. De hecho, el objetivo de ripple, según sus creadores, es actuar como un banco mutualista descentralizado regido por la confianza.
Las criptomonedas, ¿el dinero del futuro?
La agilización de procesos o su validez global son algunas de las ventajas más destacadas de las criptomonedas. Sin embargo, es un sistema monetario que también causa mucho recelo y controversia. En primer lugar, la posibilidad que ofrecen las criptomonedas de poder respaldarse en el anonimato acarrea también ciertos peligros, como la difícil aplicación de la ley en caso de fraude o robo. Y, por otro lado, es un sistema de pago muy volátil, cuyo valor lleva años subiendo. ¿Llegará un momento en el que explote la burbuja, como ha sucedido en otros ámbitos como el inmobiliario?
Resulta difícil dar respuesta a estas preguntas y habrá que esperar para ver cómo evoluciona el mercado. No obstante, la sociedad está cambiando y cada vez está más abierta a digitalizar distintos ámbitos y funciones de su vida. ¿Las monedas físicas desaparecerán y solo se utilizarán monedas virtuales? Todo está por ver.