jueves, 22 de marzo de 2012

La contaminación acústica modifica el paisaje en la naturaleza

La contaminación acústica modifica el paisaje en la naturaleza:
Un estudio científico del NESCent (E.E.U.U.), publicado por la Royal Society, ha demostrado la influencia del ruido en la configuración del paisaje a largo plazo.
El efecto se debe a las consecuencias del ruido sobre sus polinizadores naturales y los animales que dispersan las semillas de las plantas. 
Estos efectos transforman a largo plazo el paisaje, en especial en los árboles de crecimiento lento. 
Para obtener estas conclusiones estudiaron el efecto del ruido industrial sobre la naturaleza en Rattlesnake Canyon (Nuevo México). Esta zona de bosques tiene una alta densidad de pozos de gas natural y permite eliminar como factor de influencia la luz artificial o el impacto de las carreteras.



Rattlesnake Canyon

Se realizaron dos experimentos. 
El primero estudió las aves, animales sensibles a la contaminación acústica, colocando flores artificiales en zonas ruidosas y silenciosas. Las flores artificiales tienen pipetas con néctar que permiten determinar que cantidad de líquido liban los colibríes. 
Para sorpresa de los investigadores los colibríes preferían visitar las zonas ruidosas, en especial la especie Arquiloco alexandri, que hacía cinco veces más visitas a las zonas ruidosas.
La explicación se puede deber a que los depredadores de los colibríes evitan el ruido. 



Arquiloco alexandri

En el segundo experimento se estudiaron los árboles de la especie Pinus edulis.



Pinus edulis


Se observo el comportamiento de los animales, que propagan sus semillas, en 120 árboles. 
Los animales (ratones, ardillas, pájaros, conejos, etc.) se comportaban de forma diferente. 
La mayoría evitaba el ruido, pero los ratones preferían comer en los sitios ruidosos.
El estómago de los ratones destruye las semillas de los pinos, a diferencia de otros animales, por lo que el número de semillas capaces de germinar se reduce sensiblemente. 
Otros animales como el pájaro Aphelocoma californica, que prefiere las zonas silenciosas, almacena miles de semillas en el suelo. Esto puede favorecer la propagación de estos árboles en zonas silenciosas.





Aphelocoma
califórnica

Como comprobación de las observaciones el número de plántulas de pino era unas cuatro veces superior en las zonas más silenciosas que en las ruidosas. 
El número menor de plántulas significa menor número de árboles adultos en el futuro y menor comida para toda la fauna que habita en el lugar.

Las conclusiones del estudio son que la contaminación acústica a largo plazo puede alterar el paisaje en cualquier lugar del mundo.

¿Llegó a imaginar alguna vez que el ruido puede modificar el paisaje de una zona natural?


Via:
royalsocietypublishing.org

www.allpe.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario