sábado, 24 de enero de 2015

Diez claves para diseñar una casa bioclimatica

Diez claves para diseñar una casa bioclimatica


Antes de poner el primer ladrillo, la arquitectura bioclimática ha de tener construido un difícil puzzle. El desafío es armar un rompecabezas intentando acercarnos a esa autousuficiencia de impacto cero, en el que encajen un sinfín de piezas de una u otra forma, pero consiguiendo un todo armónico, desde la misma elección del terreno hasta la orientación, los materiales empleados o, por ejemplo, la obtención de energías limpias.
El objetivo es lograr un confort eco-amigable, esa habitabilidad que genera bienestar, siempre minimizando la huella de carbono y todo tipo de impacto ambiental, para que nada tenga que envidiar a estilos de vida basados en el despilfarro energético. No en vano, a la hora de diseñar una casa la eficiencia energética es un aspecto clave, si bien la arquitectura bioclimática es mucho más que eso.

Diez claves para diseñar una casa bioclimatica

Además de buscar la combinación ideal de fuentes de energía verdes y convencionales para ahorrar energía y también recursos hídricos, las casas bioclimáticas son diseño inteligente para ganar en eficiencia, creatividad, estar aislada en su justa medida y buscar el confort durante todo el año.
A continuación os proponemos 10 claves para el diseño de una vivienda bioclimática, que deberán cumplirse en la medida de lo posible:
1. La orientación: El objetivo es aprovechar el sol al máximo en invierno y reducir su impacto negativo en invierno, si bien los beneficios dependerán del tipo de clima. Para este fin, tanto la fachada como el máximo posible de ventanas se orientarán al sur (sur-suroeste y sur-sureste), teniendo en cuenta que la orientación oeste es la más desaconsejada.
2. Materiales: Además de elegir materiales ecológicos (de bajo impacto ambiental y no tóxicos) por su misma naturaleza, por estar reciclados o por tener una baja huella de carbono gracias a su cercanía, evitando emisiones por transporte, la casa bioclimática también es una vivienda pasiva. Ello significa que se aprovechan elementos constructivos como las ventanas, invernaderos, muros, cerramientos móviles o tejados para crear sistemas solares pasivos y, en general, con el fin de lograr un ahorro energético y confort ambiental.
Diez claves para diseñar una casa bioclimatica
3. Forma: Como toda su arquitectura, la casa bioclimática ha de tener la forma que se adapte al entorno natural y, en suma, que resulte conveniente para maximizar esa eficiencia energética y autosuficiencia a la que hay que tender.
Lo habitual es que tengan una forma compacta y regular para conservar mejor la energía, pues la forma de una casa determina en gran medida el consumo de energía. Entre otros elementos, la altura es determinante para conseguir una mayor ventilación, y también son importantes la forma del tejado o el diseño para la captación solar.
4. Energías limpias: La energía solar permite climatizar la casa de forma directa (sistemas pasivos) o a través de paneles o tejas solares, si bien suele buscarse la combinación idónea en función de cada caso, por lo que las opciones son muchas, como la energía eólica o la geotermal, pongamos por caso.

5. Aislamiento: Uso estratégico de la masa térmica para evitar los cambios bruscos de temperatura, que puede obtenerse con la colocación estratégica de lo smuros, y del mismo modo, también lo dificulta el aislamiento térmico. Aún así, la ventilación es importante. Se recomienda el doble acristalado y los cerramientos móviles, que pueden ser desde cortinas hasta persianas o contraventanas.
6. Ventilación: No sólo por cuestión de salubridad, sino para mejorar la conservación de las temperaturas en invierno y en verano. Una ventilación estratégica combinando sus tres tipos, la natural, convectiva y convectiva en desván, es clave para climatizar la vivienda y, a su vez, para conservar las temperaturas agradables dentro de casa, evitando o minimizando las pérdidas.
Diez claves para diseñar una casa bioclimatica
7. Ventanas: En las regiones calientes, se aconseja multiplicar el número de ventajas para conseguir luz natural y ventilación, pero al mismo tiempo éstas han de incluir protecciones. Serán más eficaces las exteriores que las interiores para evitar el paso del calor y, en general, la fachada ha de jugar con distintos elementos, como balcones, tamaño de las ventanas, número, ubicación e inclinación, por ejemplo, además de complementarlos con la cercanía de árboles de hoja permanente o caduca o con paredes y tejados verdes, según convenga.
8. Jardín: Ya sean jardines verticales, cubiertas verdes o plantas ornamentales, huerto orgánico y/o árboles, su elección y diseño ha de encajar con la concepción general de la vivienda. Un buen diseño podría priorizar las especies en función de su adaptabilidad al entorno (las plantas autóctonas suelen ser más fáciles de cuidar y sería interesante plantar especies en extinción), de su necesidad de riego, durabilidad y creación de un pequeño ecosistema que atraiga biodiversidad. También es fundamental la disposición de los elementos y la cercanía de la fachada, tanto para bien como para mal.
Diez claves para diseñar una casa bioclimatica
9. Agua: El ahorro de agua tiene que ver con las necesidades y buenas prácticas, qué duda cabe, pero al mismo tiempo es esencial recurrir a sistemas de almacenamiento de agua, como los barriles de agua que se instalan en el jardín, y que recogen el agua de las bajantes o los depósitos flexibles que almacenan agua.
10. Habitabilidad: Puesto que las casas son para vivirlas, y una casa bioclimática precisa de una actitud comprometida con el medio ambiente para poder serlo realmente, el diseño ha de ayudar a ello. Conocer las costumbres y modo de vida de sus futuros habitantes puede hacer una gran diferencia en este sentido, si bien siempre será necesaria una buena actitud. De otro modo, en buena medida, el trabajo arquitectónico habrá sido en vano.

Crédito Fotos: Ruiz Larrea y asociados
Via: Ecología Verde

12 alimentos que frenan la oxidación (anticancerígenos)

Sabemos que la clave para estar sanos es mantener una dieta equilibrada. Sin embargo, en los últimos años, se ha demostrado que hay algunos alimentos que son clave para frenar la oxidación, y que por tanto, pueden ayudar a prevenir el cáncer. Estos de aquí son algunos de ellos.
Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.24.06
Los arándanos rojos 
Desde hace ya un tiempo, se sabe que los arándanos rojos tienen una gran cantidad de antioxidantes, por lo que siempre se recomienda tomar zumo de arándanos. Además, no es bueno únicamente por este tema, sino que también es recomendado, tanto a mujeres como a hombres por su grado de acidez.
Y es que debido a la acidez, los arándanos son buenos para prevenir la cistitis y algunos males que tienen que ver con el tracto urinario. Lo único malo es que es difícil encontrar un zumo bueno y barato que pueda ayudarnos con estos temas.
Así, lo que nosotros recomendamos es que compres en un herbolario un jarabe concentrado de arándanos para que ayude a los problemas del cuerpo. Es muy fácil de tomar, porque vale con un par de cucharadas al día, pero también es posible diluirlo en un vaso o una botella de agua e ir bebiéndolo durante todo el día.
604326-strawberries
Las fresas
Si sabes inglés, te vamos a dar un consejos: toda fruta que acabe en ‘berry’ tiene propiedades antioxidantes. Así acabamos antes. Pero las fresas también tienen otras propiedades. Se dice que también blanquean los dientes, por ejemplo.
Son unas frutas muy completas porque tienen vitaminas A, C y E, por lo que si las incluimos en nuestra dieta, será mucho más rica y equilibrada. Si no te gustan, puedes probar a hacer un batido, o incluso tomarlas con leche o nata. Pero sin pasarse con el azúcar, claro.
Por todas esas vitaminas, no solo ayudan a prevenir el cáncer, ya que también ayuda con problemas como la artritis o la gota. Vamos, un poco más y es un remedio milagroso.
Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.27.45

Las alcachofas
Son muy pocas las personas que comen alcachofas solas con gusto. Una de las peores dietas que se conocen, pero muy eficaces (para un par de días), es la dieta de la alcachofa, que se conoce por perder gran cantidad de peso, y de agua, durante un par de días.
Aún así, no nos las comemos con gusto. Pero a lo mejor si sabes que ayudan a mejorar nuestras defensas, y ayudan a nuestro cuerpo a luchar contra los radicales libres, a lo mejor las toleramos un poco más. En cualquier caso, nada como completarlas con una salsa a nuestro gusto.
Un consejo más: la parte que tiene muchos más antioxidantes son los corazones de las alcachofas, así que intenta buscar una receta que haga que te las comas con más ganas, porque tú sí que saldrás ganando.

Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.25.46
Las manzanas
Cuando pensamos en una fruta, lo primero que se nos viene a la cabeza son manzanas. Pues te alegrará saber que gracias a la gran cantidad de vitamina E que tienen, también pueden ayudar a prevenir el cáncer. Estamos hablando sobre todo de las manzanas gala, esas que son entre rojas y amarillas.
No queremos decir que todo lo que lleve manzana sea bueno: no, la tarta de manzana o el bizcocho de manzana no tiene las mismas propiedades. Lo mejor es comerlas crudas, porque no pierden tantas vitaminas con procesos como el horneado.
Y por cierto, la parte que más antioxidantes lleva es la piel, así que nada de pelarlas antes. Solo lavarlas, y a disfrutar de una sana merienda.
Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.27.15

El brócoli
Hay alimentos que nos cuesta digerir, y luego está el brócoli. La gente se podría dividir en aquellos que soportan el brócoli y aquellos que lo odian. Así que para compensar, esto tiene muchas vitaminas, ideales para aumentar las defensas y sentirte mejor.
Y no sólo eso, sino que también ayuda a mejorar la piel, previene las cataratas y protege los huesos. El menú completo, oye.
Intenta crear nuevas recetas para aguantar el sabor, y el olor, pero una de las formas más fáciles de hacer, es al vapor. Le añades un chorro de aceite, y puedes acompañarlo de un par de patatas hervidas. Y ya tienes una buena cena ligera, por ejemplo.

Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.26.46

El té verde
El té verde es una de las bebidas con más propiedades de todos los tiempos: ayuda a reducir la tensión, y es un gran diurético. Además de todo esto, también te da energía, pues tiene un alto grado de teína. Es una bebida milenaria que ya consumían los chinos desde tiempos inmemoriables.
Por supuesto, también tiene algunos inconvenientes: no es bueno para los que tienen la tensión baja, ni tampoco para los que tienen anemia, porque esta bebida hace que no se digiera bien aquellos alimentos altos en hierro. Pero es tan fácil como no tomarlos muy de seguido. Es decir, tomar té para la merienda.
Si no te gusta mucho el sabor, prueba con un una rodaja de limón. Suele ayudar bastante.

ciruelas
Las ciruelas
Sabemos todos las propiedades de las ciruelas. Ayudan a ir al baño, fundamentalmente. Pero ahora tiene una propiedad más, y es la de proporcionarnos los antioxidantes suficientes, como para ayudar a nuestro cuerpo a subir sus defensas.
También ayuda con problemas de los intestinos, e incluso para la anemia, por lo que es una buena alternativa al té verde que mencionábamos antes. Además, también se recomienda para los casos de bronquitis.
Si no te gusta mucho el sabor, puedes probar a tomar ciruelas exprimidas, es decir, en zumo. Aunque suele estar más azucarado, es mucho más apetitoso.
Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.28.03
Las espinacas
Las espinacas son buenas. Y si no, mirad a Popeye. También es verdad que parecía que tenía tumores en vez de músculos, pero… bueno, bueno, que las espinacas son saludables.
Son una gran fuente de hierro, tanto si las comemos crudas, a modo de ensalada, como si las salteamos con algo. Vamos, que es un alimento muy versátil.
Además, ayuda a mantener la presión arterial, porque tiene un alto contenido en potasio y sodio. Es decir, reduce la hipertensión, y hace que tu cuerpo siga con el flujo sanguíneo adecuado.

blackberries
Las moras
Las moras son ricas en vitamina C y vitamina A. Gracias a los flavonoides, ayudan a prevenir el cáncer (ojo, a prevenirlo, no a curarlo). Pero también tiene otras propiedades, como la de ayudar a bajar las inflamaciones.
También son buenas para la circulación. Puede prevenir el colesterol, y es una fruta muy útil para las mujeres que están pasando la menopausia, porque ayuda con la sensación de estar irritada todo el día, con el exceso de sangrado y hace que los sofocos sean menores.
También ayuda a los riñones, porque tiene propiedades diuréticas, pero también antibacterianas. Además, si sufres de retención de líquidos, también te ayudará.

Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.30.21
Los tomates
Es uno de los alimentos más consumidos en toda España. Nos gusta tanto, que hacemos sopa de ellos, el gazpacho. Pero eso está bien, aunque después lleguen fiestas como la tomatina.
El tomate tiene vitamina C, igual que las naranjas. Pero también tiene vitamina A, y lo más importante, vitamina K, lo que ayuda a la coagulación de la sangre.
Y lo mejor de todo es que lo puedes tomar en sopa, en zumo, en ensaladas, e incluso en el desayuno. Vamos, que podemos hacer todo lo que queramos con ello, que además, nos ayudarán a tener una vida mucho más sana.
Captura de pantalla 2015-01-23 a la(s) 20.31.00
El vino
Se nos ha grabado a fuego en la mente, eso de que una copa de vino al día es de lo más saludable. Pero si además te decimos que es rico en antioxidantes… te falta tiempo para ir a la vinoteca más cercana y comprar un par de botellas.
Pero no tan deprisa, que esto también tiene varios inconvenientes: en dosis naturales, no presenta tantos beneficios. Así que… no hace falta renunciar al vino, pero sí que podríamos aprovechar para recuperar esas propiedades que funcionan, como relajarnos, y hacer que, en su justa medida, nos lo pasemos bien.
Y como regalo, siempre es único.
t1larg.coffee.ts
El café
Por último, y aunque no lo parezca, el café también es saludable. No sólo nos mantiene despiertos, sino que además, nos da la energía y el empuje suficiente para pasar el día. No es que tenga demasiados antioxidantes en comparación con algunas de las frutas que hemos mencionado en esta lista, pero tampoco se puede negar que no los tenga.
Así pues, sin pasarse, también el café puede ayudarnos en nuestra lucha por mantenernos sanos y mantener una vida mejor.
Ya sea solo, con leche, con un toque de chocolate, vienés o irlandés… el café puede llegar a salvarnos. Aunque sea un poquito.