miércoles, 15 de agosto de 2012

Carre Rouge & Blanc, un vino con diseño minimalista

Carre Rouge & Blanc, un vino con diseño minimalista:
El vino no es sólo una deliciosa bebida, también es un estilo de vida, una declaración de identidad y principios, quienes gustamos de la compañía de una buena copa no sólo buscamos que nos deleite el paladar, sino también la vista.
Hace algunos días les habíamos comentado de una botella de tinto con un original empaque con la forma de una lata de pintura en aerosol, hoy les presentamos algo que se al lado diametralmente opuesto: Carre, una línea de vinos con diseño minimalista que reduce su presentación a los términos básicos de una botella de cristal con una etiqueta en blanco.
Carre Red & White, un vino con diseño minimalista
Aparentemente los rusos no se andan con rodeos ni florituras a la hora de consumir vino, sin importar tanto el país de origen, ni el tipo de uva, sólo les interesa si es blanco, tinto o vodka, imagino que por ello los chicos del estudio de imagen DesignDepot **desarrollo la presentación de **Carre Rouge y Carre Blanc, dos tipos de vino que se distinguen por tener únicamente una etiqueta de color sin nada más inscrito, etiqueta blanca para el vino blanco, etiqueta roja para el tinto. Fin.
La idea de este original producto, embotellado en Rusia (pero distribuido por una empresa francesa), partió de dos personas, el director creativo Peter Bankov y la diseñadora Julia Nevstrueva, quienes debieron dedicar horas interminables de análisis para llegar a la conclusión de que lo mejor sería sólo poner una etiqueta de color y ya.
Sin embargo por más absurda que pueda parecer su idea, el producto final me agrada bastante, se distingue por su simpleza e indirectamente te obliga a que te enfoques al vino en sí, despojándose de ornamentos que a veces distraen la atención de lo que debería ser más importante. Cuántas veces no nos ha sucedido que compramos una botella porque nos gusta su diseño y resulta que sabe horrible.
Carre Red & White, un vino con diseño minimalista
Carre Red & White, un vino con diseño minimalista Carre Red & White, un vino con diseño minimalista Carre Red & White, un vino con diseño minimalista Carre Red & White, un vino con diseño minimalista
Fotos: The DieLine



Un lago que huye del mar, Sørvágsvatn

Un lago que huye del mar, Sørvágsvatn:
En esta fotografía, tomada en la isla de Vágar en las Islas Feroe (Dinamarca), se puede apreciar una sorprendente perspectiva del lago natural Sørvágsvatn, que parece a punto de precipitarse al mar por un acantilado de 100 metros de altura. 
El lago desagua finalmente en el mar a través de una diminuta cascada que no se puede apreciar en esta imagen. 
El lago Sørvágsvatn es el más grande de las Islas Feroe con una extensión de 3,4 kilómetros cuadrados y seis kilómetros de largo. 

Pulse sobre la fotografía si desea ampliar la imagen



En los días de tormenta las aguas agitadas del mar contrastan poderosamente con el agua en calma del lago. 
La fotografía ha sido tomada por Jan Egil Kristiansen.

Via: flickr.com

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Una clínica en Lesotho, ejemplo de sostenibilidad (con la ayuda del Sol)

Una clínica en Lesotho, ejemplo de sostenibilidad (con la ayuda del Sol):
En muchos lugares aislados de África los hospitales y clínicas generan la electricidad que necesitan utilizando gasóleo u otros derivados del petróleo. Productos caros, importados y a veces de difícil adquisición. 
Una organización sin ánimo de lucro STG International, creada por estudiantes y antiguos alumnos del
Instituto Tecnológico de Massachusetts,
ha desarrollado y patentado una tecnología que quiere cambiar esta forma de obtener energía por otra mucho más sostenible y barata.




Su sistema consiste en un espejo parabólico que capta la luz solar y calienta un líquido que se encuentra en el centro del espejo.
Este líquido se utiliza para generar electricidad  al intercambiar calor con el aire a más baja temperatura del medio; un proceso similar, pero inverso, al utilizado en el aire acondicionado. El elemento clave de todo el sistema es un dispositivo, que han llamado expansor de desplazamiento, que es utilizado para convertir el calor en energía.




El fluido también puede ser utilizado directamente para proporcionar calefacción o agua caliente mediante un intercambiador de calor. 
Este proyecto comenzó  cuando Matthew Orosz pasó dos años trabajando como voluntario en Lesotho, en todo este tiempo no tuvo acceso al agua caliente y a la electricidad.





Cuando reanudó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts creó junto con algunos compañeros y profesores la organización sin ánimo de lucro STG International para desarrollar una tecnología solar capaz de abastecer de energía a puntos aislados.

La implantación de la tradicional energía solar fotovoltaica o los motores diésel eran algo más baratos que su proyecto, pero la necesidad posterior de repuestos y combustible (en el caso de los motores) hacían que al final de su vida útil fueran soluciones mucho más caras que la solución que han creado.





El primer prototipo está instalado en una clínica de pequeñas dimensiones en Lesotho. Las primeras pruebas comenzaron en 2008, pero se ha tardado años en conseguir que toda la maquinaria funcione correctamente.





Posteriormente han tenido que crear un sofisticado control informatizado para regular los parámetros de temperatura y presión de una forma totalmente automatizada. Actualmente lo están probando en EEUU y lo instalarán en Lesotho cuando la clínica, actualmente cerrada por reformas, vuelva a abrir sus puertas.

Cuando se realiza la instalación el único mantenimiento que requiere es la limpieza y lavado de los espejos cada seis meses.





Para 2013 estarán instaladas cinco instalaciones similares en clínicas y escuelas de Lesotho.

La instalación y mantenimiento se realizará con el apoyo de los ministerios de salud y educación locales y se empleará a tres ingenieros locales.





La idea fundamental es crear una fuente local de empleo e ingresos. Los nuevos sistemas serán construidos, operados y propiedad de empresas locales; y la tecnología y materiales utilizados serán fáciles de adquirir  o fabricar en África.




En el mundo hay actualmente unas 30.000 clínicas y 60.000 escuelas que carecen de electricidad, pero que reciben suficiente energía del Sol para que este sistema sea completamente operativo. Este invento puede mejorar sensiblemente las condiciones de trabajo y las condiciones de vida locales.


Via: stginternational.orgmit.edu

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