jueves, 13 de septiembre de 2012

“¿Qué tan amplia es su zona de confort?”



Por: Jesús Soto 

    La zona de confort es un estado mental donde nos encontramos cómodos con nuestra vida actual, con nuestras aspiraciones cubiertas y sin presiones.

    Cada persona es diferente a las demás, es por ello que en cualquier nivel socioeconómico puede haber gente en zona de confort. Puede haber pobres, clase media y ricos, cada quien con su particular zona de confort. La diferencia entre cada persona y su zona de confort, son las aspiraciones y valores de cada uno.
   ¿Es posible que existan personas pobres en zona de confort? Definitivamente sí.
    Su explicación se evidencia en la fábula de la vaquita, en la misma se relata la muy triste y deplorable vida de una familia que solo tenía para vivir una vaca, con ella diariamente obtenían todo lo necesario para sobrevivir, bebían de su leche y lo que sobraba lo vendían para obtener ingresos extras, en esta situación la familia vivió 20 años.


    La fábula cuenta que un buen día la vaca cayó desde un precipicio y murió, por ello, la familia que vivía de ella, tuvo que verse obligada a salir de su zona de confort a buscar nuevas oportunidades para sobrevivir.    
    Con el paso de los años esta familia se convirtió en una familia rica, todo ello originado a la necesidad de buscar nuevas oportunidades fuera de su zona de confort.

    ¿Alguna vez ha pensado lo que representa su zona de confort?

    La mayoría de las veces las personas andan por ahí hablando de lo que les hace sentir cómodos y que no.
    Para que entienda en forma gráfica lo que está dentro de su zona de confort, dibuje un círculo en una hoja.
    Todo lo que está experimentando en la vida en estos momentos está dentro de su zona de confort (El círculo): su estado de salud, su estilo de criar a sus hijos, las amistades que tiene, su trabajo actual, su estado financiero y muchísimo más.

    Ahora bien, todo lo que desea en su vida, pero que no lo tiene en la actualidad, está justo en las afueras del círculo, o de su zona de confort.


    Por ello lo invito a que se detenga unos instantes, y piense en algo que desea profundamente. Luego responda estas interrogantes: ¿Qué se interpone en mi camino para lograrlo? ¿Es el miedo o la duda sobre mí mismo? ¿Es el miedo a lo desconocido? ¿Quién sería, si eso que deseo fuera realidad?


    A veces una existencia infeliz o mediocre es menos amenazante que lo desconocido. Por ello, si reflexionar sobre estas interrogantes le hacen sentir emociones que no está dispuesto a confrontar, es mejor que elija permanecer en su zona de confort.

    Si usted elige permanecer en su zona de confort, debe tener en cuenta que esto puede ser interpretado como conformismo, miedo, falta de confianza, falta de nuevas aspiraciones y falta de ambiciones.
    Nuestros consejos para lograr salir de la zona de confort son:



Dé pasos pequeños: Hace algún tiempo hablé con una persona que me expresó su temor a dejar su puesto cómodo de trabajo para explorar el mundo empresarial, sin embargo, convenimos que lo ideal era dar pequeños pasos para explorar el mundo empresarial. La idea es gatear antes de caminar, caminar antes de correr. Elija dar pequeños pasos en lugar de no dar ninguno por miedo a lo desconocido. 

Cree el hábito de salirse de su zona de confort todos los días: Cada día haga un esfuerzo de exigirse en un área en que le falta crecer. Enfrente esos desafíos que la vida le trae con osadía y fe. Sin batallas no hay victorias. Sin desafíos no hay crecimiento y caemos en la mediocridad.

Cuando las cosas van bien, no descanse: Después de un gran esfuerzo que nos ha traído frutos, tenemos la tendencia a descansar sobre nuestros laureles. Sin embargo, no es el momento para retirarse detrás de las cortinas de su zona de confort. No acepte la inercia en su vida. Busque nuevos desafíos y siga conquistando nuevos terrenos.

Haga una lista de las situaciones que usted tiende a evadir: Sea brutalmente honesto consigo mismo y determine cuál es la causa de ese comportamiento. Luego, busque maneras de resolver esos problemas. A lo mejor va a tener que educarse en esa área, buscar ayuda de terceros o simplemente hablar las cosas y dejarlas en claro.

Cada vez que su zona de confort lo quiere envolver en sus tentáculos, prenda una alarma: Vendrá sobre usted en forma sorpresiva. Si el llamado de su espíritu emprendedor es lo suficientemente importante para usted, cuídelo con su vida y jamás sucumba ante la comodidad y la aparente seguridad de su zona de confort.


    Para concluir, hace falta únicamente una aclaratoria: Para crecer hay que tener aspiraciones y ambiciones sin importar su tipo; se puede aspirar a tener dinero, a viajar, se pueden tener aspiraciones artísticas, de pertenencia a grupos sociales, religiosas, amorosas, etc. Lo importante es recordar que nada en este universo es estático, y si uno no mejora, entonces va en sentido contrario. No renuncie a su iniciativa y gobierne su vida.

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